Confusión






















Ya no te quiero,
me lo grita el buen juicio,
ya no existen lunas que saturen tu mirada,
ni veo el brillo de tus ojos despertando alboradas,
ya no eres farola que ilumina cansados pasos,
ni profecía que vendría a consumarse en el alma.

Desapareció la magia entre tus manos,
cesó el mito de quererte,
se debilitó la ilusión con la que a veces te busco
y las ganas de ofrecer este beso -no vivido-
que yace preso en mi boca.
Me desnudaste del vestido de noche
que me cubría la piel con el tatuaje de tu nombre.

Vuelo semillas de diente de león en las sombras de la tarde,
cada una lleva colgado un “ya no te quiero” a media voz,
caen sobre mi pecho clavándose como agujas de nostalgia.

        Empero, la soledad me abraza confundiendo a la razón
¿Qué me hace sentirte en cada verso que escribo?

¿Cómo catequizar a mi cordura de que es absurda la arrogancia de la utopía y que ya no debo pensarte?

¿Cómo explicarle al corazón que es tan corta la distancia entre tu olvido y mi muerte?

...

¿Cómo se supone que deje de quererte?





© Lissette Flores López. Derechos Reservados.

8 comentarios:

Óscar dijo...

"Vuelo semillas de diente de león en las sombras de la tarde"

Cuán poéticas son las semillas de diente de león. No en vano, han encontrado acomodo en muchos de mis poemas.

Estos versos son preciosos:

"Me desnudaste del vestido de noche
que me cubría la piel con el tatuaje de tu nombre."

También lo es ese beso que yace preso en tu boca. Y en su melancolía, esta pregunta que te haces es tan hermosa como estremecedora:

"¿Cómo explicarle al corazón que es tan corta la distancia entre tu olvido y mi muerte?"

Sólo me resta decirte que es un magnífico poema, un perfecto exponente de tu sensibilidad nostálgica y amatoria, y que la imagen que has elegido casa muy bien con el poema.

Un abrazo, Liz.

Liz Flores dijo...

Qué bello comentario, superó mis expectativas, y por mucho. Mil gracias Óscar, eres un cielo.
Un gran abrazo.

azpeitia dijo...

Hay en tus versos una enorme sensibilidad y un arte muy especial, me parecen muy buenos...un abrazo de azpeitia

Marisol dijo...

'Ya no te quiero' Pero todos sabemos cómo miente el poeta...
Encontré este verso en especial eufónico:
'y las ganas de ofrecer este beso -no vivido- que yace preso en mi boca.'
Los dientes de león son muy líricos, por su fragilidad, y su vuelo.
Hacia el cierre el poema se envuelve de ternura nostálgica:
'¿Cómo explicarle al corazón que es tan corta la distancia entre tu olvido y mi muerte?'
Estoy de acuerdo con Óscar, es un poema magnífico.
Y aunque te lo había dicho antes, me alegra que estés de vuelta.
Un besito.

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Dejar de querer lo hace el tiempo, aunque nunca genera olvido

Un abrazo y estaré atento a tus imágenes mías

Isabel dijo...

Pues después de todo lo que te han dicho ya, poco me queda decir sin que me repita, aunque sí me ha parecido que ese ya no te quiero no suena del todo convincente, ah qué complicadas que somos las mujeres...

Un placer venir Liz, me ha encantado tu poema confusión

Montxu dijo...

Quiéreme en silencio pero al ladito mio niña.


Muxu mila

Liz Flores dijo...

Azpeitia: Un honor para mí que un poeta como tú venga a mi poesía. Muchas gracias.

Marisol: Eres muy gentil al hacerme comentarios tan lindos estimada poetisa. A mí me alegra el tenerte aquì.

Francisco: para dejar de querer basta el tiempo y un ganchito decía mi abuelita, imposible olvidar lo que sentiste en las venas o en el alma.

Isabel: uff tan complicadas que ni nosotras mismas nos entendemos =D.

Montxu: ¡ayy!... que me voy a Madrid eh (sonrío)
Te quiero amigo precioso.


Besos y cariños para todos, son unas personas maravillosas de las que aprendo constantemente.

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