Esta oscuridad de araña negra
bordeando los rincones del instinto
bordeando los rincones del instinto
desova engañosas vías lácteas
de lunas cuadradas que apagan la fe
en un acto sin argumento;
de soles de blanca luz
que revisten las ciegas retinas de la razón
dibujando firmamentos dolorosos
de gusanos rojos y nubes verdes
que corroen el cerebro, y los sueños.
Y esta necesidad de sentir la quemazón
de nuevas auroras en las manos,
de escribir la palabra Amor con letras de sombra
sobre la atmósfera de la piel –su piel-,
de respirar milagros con formas vaporosas
en el monocromo espacio que precede a la asfixia,
y tejerle un sudario de olvido a la memoria.
© Lissette Flores López. Derechos Reservados



