El denso recorrido de mis besos en tu cuello
enciende la hoguera que arde somera
en las tímidas aureolas de mi pecho
erizando confines de raíces, sin deslices.
Cómplice de la boca, mi lengua trémula
regresa y comienza en éxtasis rebosado
embriagándome con dulce aguardiente de caña
que brota de tu vientre azorado.
En cubil aromado viertes tibios anhelos
adheridos en seducción a tu cuerpo de alabastro,
osadas mordidas hendidas en mi alforja
arquean el cuerpo en placentero morbo.
Penetras el cielo en fogoso vértigo abstracto
y entre húmedos caudales de pasión y sudor
lascivos rumores de simiente silencioso
rocían mi vientre contráctil.
Un beso de albor se esconde en tus párpados,
al son de música de cítaras y trinar de aves
nuestros cuerpos sestean al borde de una nube.
© Lissette Flores López. Derechos Reservados.


