Remontaste tus alas entre vientos de ilusión,
creíste un día su corazón tu nido sería
¡Oh ilusa mía! una paloma y un águila
jamás en tálamo de pasión morarían
¡Qué lejos ansiaste volar!
La realidad te condenó al confín de la soledad,
tú, que vivías por ese amor, ahora mueres.
Retorna devastada a tu palacete de pino seco,
arráncate las alas en la hora agria del crepúsculo
y acurrúcate a sollozar en el seno del silencio.
© Lissette Flores López. Derechos Reservados.


