Quizá sin saber
exista un momento dentro de lo posible
en que estarás leyendo estos versos
en presencia de todas las distancias
y coincidamos en el preciso tiempo
donde empezamos a errar
heridos por la misma flecha.
Seguramente en ese instante
arrebujes tu pensamiento al mío
mientras yo te acaricio sin tocarte
y mis labios rozan la taza de café
con aroma a incierto presagio.
Acaso en este mismo espacio,
luego de desmenuzar alfabetos azules,
nos hacemos poema arcano
que se desliza lento sobre la piel,
y me sientes
sorbiendo el aire de tus poros,
y te siento
humedeciendo el pudor de mi noche.
Tal vez equidistantes a una palabra,
al sediento ideal del pensamiento,
algo inexplicable e inusual
estará haciendo resurgir un eterno abrazo
desde las cenizas heladas de la espera,
uniendo a la vez
la feliz coincidencia de necesitarnos
para reinventar un amor profundo.
© Lissette Flores López. Derechos Reservados.


